Mónica Toigo
LVO92
'Nunca he recibido ni una lapicera de la Fundación Ford, que desde los años negros de la dictadura, cuando tantas puertas se cerraban a los perseguidos, sí financia algunos de los programas del Centro de Estudios Legales y Sociales. Por ello sólo le debemos gratitud, no acatamiento a directivas o vetos que nunca fijó y que nunca aceptaríamos' (1)
Con esta escandalosa afirmación, el periodista de Página/12 y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) Horacio Verbitsky reivindica la cara 'filantrópica' de una corporación imperialista que colaboró en la matanza, secuestro y tortura de obreros en su fábrica durante la última dictadura genocida, y financia al CELS que Verbitsky preside.
HABLAN LOS OBREROS DE LA FORD
El ex delegado detenido desaparecido, Pedro Norberto Troiani, (Legajo N° 1638 Conadep), contó como '... a partir del día 25 (de marzo de 1976, NdeR) comenzaron a notar las primeras detenciones de sus compañeros dentro de la planta ...efectuados por personas uniformadas pertenecientes a Ejército y la Prefectura.'; Adolfo Omar Sanchez (Legajo Nº 7683) relató que '...el día 29/3/76 los delegados gremiales fueron convocados a una reunión' y que la parte patronal les comunicó que 'la empresa ya no les reconocía representatividad como delegados obreros ...' y que al terminar les dijo burlonamente 'Ustedes les van a mandar saludos a un amigo mío, Camps'; Verbitsky se cuida además de ocultar el hecho de que mientras los obreros eran detenidos dentro de la fábrica y permanecían desaparecidos, la empresa cínicamente les mandaba telegramas donde se los acusaba de 'abandono de tareas'.
Hoy, dos miembros de la comisión directiva de la fábrica durante el '76, Adolfo Sánchez y Juan Carlos Amoroso figuran como desaparecidos.
A la Ford '...sólo le debemos gratitud - dice Verbitsky-, no acatamiento a directivas o vetos que nunca fijó y que nunca aceptaríamos'. Pero el periodista sí tiene las manos atadas por la Ford: jamás podría dar a luz una investigación seria y pormenorizada sobre el rol en el genocidio obrero perpetrado por esta corporación imperialista cuyo dueño, el célebre Henry Ford, fue admirador y colaborador de Adolfo Hitler además de autor de 'El judío Internacional', uno de los principales libelos antisemitas de la propaganda fascista mundial (2).
La gratitud públicamente declarada por esta personalidad pretendidamente 'progresista' no puede tener otra función que la de legitimar a estos asesinos ante la opinión pública.
Y si el señor Verbitsky no encuentra aquí ningún problema de principios es porque sencillamente carece de ellos.
GENOCIDIO Y FILANTROPIA
Es bien sabido que la conformación de Fundaciones dedicadas a la beneficencia es el recurso por excelencia de las grandes corporaciones para construir una imagen socialmente aceptable, una 'tapadera' a los 'daños colaterales' ocasionados en sus carreras por el lucro. Desde hace casi un siglo la empresa Ford hace lo propio con su Fundación.
El paper sobre el funcionamiento de las Fundaciones realizado por Ricardo Ferraro - Director de la Fundación YPF- es muy instructivo. Allí señala que 'la versión más tradicional de la filantropía, como la de la beneficencia, supone que 'una mano no sabe qué hace la otra'. (3)
Sin embargo, este supuesto no calza en la relación entre la Fundación Ford (FF) y el CELS de Verbitsky.
La FF conoce perfectamente los objetivos del Centro - toda Fundación evalúa cada actividad que financia 'para saber, no sólo si los fondos se han utilizado correctamente, (sino) si el operador fue el adecuado...' (4) tanto como el CELS de Verbitsky está debidamente documentado sobre las actividades de la empresa y del resto de las empresas que en este país colaboraron con la represión militar que costó 9000 trabajadores desaparecidos en aquella época. Entre las que se encuentran Acindar, Ingenio Ledesma, Hospital Posadas, Astilleros Astarsa y Mestrina. (5) El supuesto de Ferraro 'una mano no sabe lo que hace la otra' debería cambiarse en el caso Verbitsky - Fundación Ford por el de 'Una mano lava a la otra y las dos lavan la cara'.
Notas:(*)
1 Página 12, 28/10/01
2 Ver: Daniel Muchnik: Negocios son negocios. Los empresarios que financiaron el ascenso de Hitler al poder. Bs.As., Norma, 2000.
3 Aparecido en Grupo de Fundaciones (GDF) - Noviembre 1999- www.gdf.org.ar
4 Idem
5 Los libros 'Las organizaciones sindicales y el poder militar' de Alvaro Abós y 'Dossier Secreto' de Martín Andersen, describen la situación que se vivió en algunas empresas argentinas.
(Docente de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo)
(*) Por un error involuntario pusimos al final de la versión original del artículo unas notas que no correspondían al mismo, error que ahora corregimos pidiendo las correspondientes disculpas.
















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